«El devorador de paisajes» ahora en formato digital

Ya hablé por aquí de mi libro de cuentos, El devorador de paisajes. La edición en papel la hizo Estuario Editora, sello dela Casa Editorial HUM. La novedad es que ahora, la Editorial Libro de Notas lanzó la edición digital. El libro está disponible en dos formatos. En formato EPUB se puede descargar de la Librería de Libro de Notas.

«El devorador de paisajes» en Libro de Notas

«El devorador de paisajes» en Libro de Notas

Ya saben cómo funciona la librería de Libro de Notas: ustedes van, descargan el libro en forma gratuita, lo leen y, luego de leerlo, si les gustó, de manera optativa, pueden donar dinero a partir de 1 Euro. Se agradecerá.

En formato EPUB pueden leer el libro en cualquier dispositivo electrónico: PC, Tablets, smart phones, etc. Quizás tengan que descargar un programa adecuado para ello, si no lo tuvieran. El programa Adobe Digital Editions es de libre descarga y sirve perfectamente.

Pero hay más:

«El devorador de paisajes» en Amazon para Kindle

«El devorador de paisajes» en Amazon para Kindle

Como ven en la imagen superior, el libro está disponible para leer en los Kindle. Allí van y lo descargan de Amazon por el módico precio de 2,68 euros, unos 70 pesos uruguayos, 15 pesos argentinos, 3,5 dólares…

Está es la imagen del libro que aparecerá en sus pantallas cuando descarguen el EPUB:

«El devorador de paisajes» en formato EPUB

«El devorador de paisajes» en formato EPUB

Les debo la foto del Devorador en mi Kindle.

Que lo disfruten, espero.

Ecos de «El devorador de paisajes»

Se me pasó en su momento referir la reseña que escribe Pedro Peña sobre «El devorador de paisajes» en ese magnífico blog que es Club de catadores.

Y ahora repasaba la nota que escribe Jahey en su blog de Lecturas, donde debate algunos aspectos de la reseña de Peña y da sus propias impresiones sobre el libro.

El devorador de paisajes (cuentos) - Estuario Editora, Montevideo, Uruguay, 2011.

De esta última nota, lo que más me gustó, fue que señalara que el último cuento del libro, que es el que le da título al conjunto, tiene un tratamiento narrativo que lo ubica en lo que sería la literatura para niños y jóvenes.

No discrepo en eso con el comentarista. De hecho, cuando comencé a escribir ese cuento, estaba convencido de que era un cuento para niños. Luego, cuando lo terminé de escribir, dudé. No leo el comentario de Jahey como despectivo (ni siquiera sé si esa fue la intención del comentarista: más bien tiendo a pensar que lo leyó con atención y captó ese perfil del cuento).  Por el contrario, tomo su comentario como un elogio.

Soy de los que piensan que la literatura para niños es aquella que está lo suficientemente bien escrita como para que un niño la pueda leer. En esa dirección, la nota de Jahey me viene muy bien para reafirmarme en lo que es mi actual trabajo de escritura: escribir lo que tengo necesidad de contar (o cantar) y que luego sean los lectores (y antes los editores) quienes digan si es válido para chicos o grandes.

En estos días estoy leyendo los Cuentos selectos de Mark Twain: desafío a los lectores de este blog a que me digan que los cuentos que integran esa selección de Twain no son para niños, o que no son para grandes. (Y esto lo escribo sin la pretensión de compararme con este maestro: lejos de mí esa soberbia.)

Dicho lo anterior, agradezco los ecos de «El devorador de paisajes»: bienvenidas esas lectura atentas.