“Una nit bestial”, cuento de Meritxell Martí y Xavier Salomó

Cuando era niño le tenía miedo a la oscuridad. No a cualquier oscuridad: le tenía miedo a la oscuridad de la calle. Tengo un recuerdo muy nítido de esa experiencia. Era en verano, en el balneario donde pasábamos las vacaciones. Yo volvía de una cancha de voleibol donde solíamos pasar la tarde y la noche. La cancha estaba a tres calles de mi casa. El balneario no estaba urbanizado y no había luces en las calles, que eran de balastro. El Bosque, se llamaba el balneario. Era una noche sin luna. Yo sentía miedo caminando esos escasos 300 metros que separaban la cancha y la casa. Miedo de verdad. Miedo del que te queda grabado para siempre, y que cada tanto revive con nuevas formas.

Al leer “Una nit bestial”, este cuento de Meritxell Martí ilustrado por Xavier Salomó, recordé aquello, recordé esto, y lo reviví, ahora, con el alivio distante que siempre regala la buena lectura.

Una nit bestial, 2008, de Meritxell Martí y Xavier Salomó. Editorial Cruïlla (Grupo SM).

Una nit bestial, 2008, de Meritxell Martí y Xavier Salomó. Editorial Cruïlla (Grupo SM).

La historia comienza con un niño y una madre que regresan por la noche a su casa. Van en coche. Atraviesan el bosque por una carretera deshabitada. Conversan sobre muchas cosas, pero todo apunta a que conversan para espantar un miedo que sobrevuela la noche y se cuela adentro del auto. Un miedo al que la conversación puede mantener a raya.

A medida que avanzan por la carretera oscura, se van cruzando con distintos animales: primero un zorro, luego un erizo, una familia de patos, una lechuza, una serpiente, un jabalí, una ardilla herida, el perro de un vecino. No se cruzan con ningún auto. Y eso, la soledad de la carretera poblada de animales, genera un misterio que alimenta tanto la conversación de madre e hijo, como el miedo que la noche azuza en medio de la oscuridad y la extrañeza.

Doble página interior: ¿un incendio en el bosque?

Doble página interior: ¿un incendio en el bosque?

Cada cruce con un animal es un episodio en el transcurso narrativo que va acumulando tensión y suspenso. ¿Qué sucede en el bosque que hay tantos animales dando vueltas y atreviéndose a cruzar la carretera? ¿Qué sucede que no hay autos en la carretera? Postergar las respuestas a estas preguntas son la clave que sostiene en vilo la lectura atenta, el querer saber más del lector bien enganchado.

Lo genial de la puesta en página de esta historia está dado por la combinación de dos relatos. El del recorrido en auto sería el “relato uno”, narrado únicamente mediante los diálogos entre made e hijo. A medida que avanzamos en la lectura, y que acompañamos el recorrido en coche de nuestros personajes, cada vez que ellos se cruzan con un animal y comentan el episodio, nos encontramos, inmediatamente, una doble página ilustrada, sin texto, que nos muestra, en retrospectiva, que durante el día hubo un pájaro mensajero repartiendo cartas en el bosque. Luego del encuentro con el zorro, en el primer episodio del “relato uno”, tenemos una doble página que ilustra cómo el pájaro dejó una carta en la casa del zorro. Lo mismo sucederá con el erizo, la familia de patos, la lechuza, la serpiente, el jabalí, la ardilla herida. He ahí un segundo relato, el “relato dos”, que avanza sin palabras mediante las ilustraciones, siempre geniales, de Xavier Salomó, y que genera otra línea de misterio: ¿qué son esas cartas?, ¿acaso contienen la clave del misterio del “relato uno”?, ¿nos explicarán al final por qué esta noche hay tantos animales en la carretera?

Doble página Interior. Sin texto. La imagen contando la historia secreta.

Doble página Interior. Sin texto. La imagen contando la historia secreta.

En la primera de las “Tesis sobre el cuento”, Ricardo Piglia afirma que un cuento siempre cuenta dos historias. Hay una historia que se cuenta en la superficie (para el caso de “Una nit bestial”, la historia del regreso a casa por la noche, el “relato uno”), mientras que hay otra historia que se construye en secreto (para el caso, la historia de las cartas repartidas entre los animales del bosque, el “relato dos”). “Un relato visible esconde un relato secreto, narrado de un modo elíptico y fragmentario”, dice Piglia, y agrega: “El efecto de sorpresa se produce cuando el final de la historia secreta aparece en la superficie”, con lo cual se dilucidan a la vez los dos relatos.

En este libro, lo que más me gustó, y me parece una ocurrencia buenísima (no recuerdo haberlo visto así logrado en otros libros dirigidos a primeros lectores: así, con esa combinación de relato dialógico e ilustración silenciosa en retrospectiva), es que la historia secreta se cuenta con ilustraciones que se intercalan, a doble página, sin texto, allí donde narrativamente están los puntos de sutura entre las dos historias. Ilustración y escritura (que van de la mano durante todo el relato, o mejor dicho: durante los dos relatos y la historia única) se fusionan al final, cuando se nos revela el secreto de las cartas repartidas por el pájaro-cartero, y así de dilucidan, en un solo movimiento, y con un toque de humor (que está presente en todo el relato, porque se sabe que es un buen antídoto frente al miedo), las dos historias, que no dejan de ser una y la misma.

La escritura de Meritxell Martí fluye en el diálogo y tensiona la narración, y las ilustraciones de Xavier Salomó refuerzan ese juego de suspenso con una economía gráfica que, a la vez de alimentar lo sofisticado del juego narrativo, aligera el relato, pero sin dejarnos perder detalle y sin disminuir en nada el suspenso que genera la lectura. Escritora e ilustrador hacen un tándem genial, sin dudas, para acometer un libro que fue publicado en 2008 y ya va por la cuarta edición (en catalán, hay otra en castellano), confirmando así que la buena literatura se abre camino cuando está bien tratada y cuando aborda asuntos intensos y básicos de la infancia que, tal como empecé esta nota, dan cuenta de experiencias arcaicas nunca del todo domeñadas.

UNA NIT BESTIAL (2008, 4ª. Edición, 2015)
Meritxell Martí, texto.
Xavier Salomó, ilustración.
Editorial Cruïlla (SM). Colecció El Vaixell de Vapor Blanc, Primers Lectors.
Català (Hay edición en castellano: Una noche bestial.)

 

 

 

One thought on ““Una nit bestial”, cuento de Meritxell Martí y Xavier Salomó

  1. Bueno, mi miedo era más de adentro. ¡Caminar por un pasillo oscuro desde el dormitorio a la cocina se me hacía imposible!
    ¡Salgo a buscar el libro de inmediato!
    Abrazo uruguayo,
    Dinorah

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