La cruzada de los niños: poema de Bertolt Brecht ilustrado por Carme Solé Vendrell

Estamos en tiempos de guerra. Ucrania, Palestina, Iraq, Siria… Pero también, África, casi que entera. Y esos hombres de piel negra (inmigrantes sin tierra ni papeles) intentando saltar vallas que son fronteras entre la vida y la muerte, o echándose al mar en unas débiles pateras, que quizás son la última esperanza de llegar a algún puerto, porque el naufragio era en tierra firme, porque el naufragio es de hace siglos, porque esa también es otra guerra, y no se detiene.

Estamos en tiempos de guerra, y ya se sabe: los más débiles pagan las consecuencias. Hoy día no hay “guerras justas”. No puede haberlas. Y esta cruzada continúa.

"La cruzada de los niños",  poema de Bertolt Brecht, ilustraciones de Carme Solé Vendrell. Ediciones de El Jinete Azul, 2011.

“La cruzada de los niños”, poema de Bertolt Brecht, ilustraciones de Carme Solé Vendrell. Ediciones de El Jinete Azul, 2011.

Y entonces, contra esas guerras, a favor de la paz, es bueno volver a poemas como este de Bertolt Brecht, de 1939 (y hacerlo hoy, cuando se cumple un nuevo aniversario de la muerte del escritor alemán). Un poema que en tono épico habla de la cruzada de una centena de niños a través de la nieve, escapando de los desastres con que se anunciaba la Segunda Guerra Mundial, intentando escapar sin más esperanza que un perro que hacía de lazarillo.

Trataban de escapar de la guerra,
nocturno infernal,
y así, quizá, algún día alcanzar,
en otro país, la ansiada paz.

Un poema triste. Sí. ¿Pero acaso no es más triste la realidad? ¿Y cómo acercar este tema a los niños? ¿No es lo mejor hacerlo con un libro que les permita sensibilizarse, y razonar sobre la guerra? ¿Un libro en el que ellos, los niños y las niñas, son los tristes protagonistas? ¿Se debe edulcorar la guerra al modo de Hollywood para mostrarla a la infancia? ¿Es preferible dejar el asunto en manos de la manipulación mediática que no repara en causas y consecuencias y se queda tan solo con la imagen abyecta, escandalosa, obscena: imagen que a la postre terminará por insensibilizar en su perversa función de alejamiento y olvido a todo espectador (sea cual sea la edad)?

Ilustración a doble página en el interior de "La cruzada de los niños", de Carme Solé Vendrell.

Ilustración a doble página en el interior de “La cruzada de los niños”, de Carme Solé Vendrell.

Un libro triste, sí, ilustrado al modo de “los desastres de la guerra”, de Goya, por la artista catalana Carme Solé Vendrell. Ilustraciones que escapan de lo más desagradable de la circunstancia que propone el poema y ayudan a imaginar al niño real, de carne y hueso, de pulmones enfermos, de dolor, de frío, de miedo, pero también de esperanza, de afecto, de humanidad, de lucha y resistencia. Ilustraciones como bocetos, porque imaginar todo el dolor es imposible, pero hay que invitar a hacerlo, para que se evite, o para que se intente evitarlo.

Un libro para estos tiempos oscuros.

 

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