Un viaje alrededor del niño, del libro, del mundo

Natalia Méndez, además de ser editora, es una bloguera de ley. Mantiene en simultáneo 5 blogs muy bien ordenados en cuanto a sus contenidos y muy bien escritosEn uno de esos blogs, donde se encarga de la edición infantil y juvenil, suele entrevistar a autores de este campo, haciéndoles 15 preguntas. Cada vez que leo las respuestas, me detengo en una de las preguntas: «¿Cuál es tu primer recuerdo de un libro?», pregunta Natalia, y yo quedo como escuchando un ruido.

¿Cuál es mi primer recuerdo de un libro?

No estoy seguro. Recuerdo que en mi casa paterna había bibliotecas. Recuerdo que en mi dormitorio había libros. Recuerdo que mis mayores nos mostraban libros, los leían conmigo y con mis hermanos. Pero, ¿un recuerdo primero, puntual?

Pienso ahora en tres libros. De uno no recuerdo el título ni el autor: era sobre una niña que vivía en un apartamento y quería tener un jardín. Montaba el jardín en el balcón, y eso generaba algunos inconvenientes. De ese libro recuerdo ilustraciones y el tema. Nada más. Luego recuerdo, como que desde siempre, mi fascinación con La hormiguita viajera, el libro de Constancio C. Vigil.

La hormiguita viajera, un cuento de Vigil

Y ahora, recién ahora, cuando andaba buscando en mi biblioteca algunos libros vuelvo a dar con “El viaje de Casimiro alrededor del mundo“. Entonces me doy cuenta de que me viene su recuerdo desde muy lejos, desde mucho tiempo atrás.

El viaje de Casimiro, un libro de 1957, editado en Barcelona en 1963 por Ayma Editora, es un poema convertido en un libro-álbum, con ilustraciones grabadas en linóleo e impresas como en serigrafía, a doble página, grandes ilustraciones con una o dos líneas de texto debajo. La autora del texto y de las ilustraciones es alemana, Marlene Reidel (no hay mucha información sobre ella en la internet de habla hispana). Hace un tipo de ilustración naif que es acompañada por versos en la parte inferior de las páginas, escritos en línea sobre un breve fondo blanco. En la traducción al español, la traductora, María del Pilar García Lillo, adopta el verso endecasílabo (junta a veces dos versos en una línea y pone a veces dos líneas en una página) y logra con una rima asonante sencilla mantener un ritmo casi de prosa a lo largo de la historia.

El viaje de Casimiro alrededor del Mundo

La historia que se cuenta es simple. Casimiro está de noche en su cuarto mirando por la ventana y decide salir a viajar en ancas de la luna. El personaje recorrerá el mundo: un mundo de ilusión, pautado por los conocimientos que en aquella época cualquier niño podía tener sobre el mundo a partir de mirar cine, por ejemplo, o de leer revistas. Viajará por el cielo de su ciudad, atravesará el mar, llegará a Turquía, donde abandona la luna para seguir a pie, irá hacia Egipto para ver las pirámides, andará por la selva, por el Nilo, irá a la China donde verá la Gran Muralla y descubrirá que “allí toda la gente es amarilla, / lleva coleta y usa la sombrilla”, irá hasta el Polo Norte, luego a América del Norte, donde se encontrará pieles rojas fumando en pipa, estará en México donde “los mexicanos, bravos y morenos / que lidian toros de terribles cuernos” serán otro estereotipo inadmisible para nuestra época de corrección política, y regresará a su casa en vapor, para llegar justo a la hora en que la mesa está servida. Nada muy sofisticado. Nada que nos escandalice ni nos preocupe. La historia de un viaje tal como podía ser imaginada por un niño, cuando yo era niño.

En estos días, estaba buscando material para un taller y re-descubrí este libro en mi biblioteca. Lo volví a leer y a mirar con la misma pasión de cuando era niño. Pensé enseguida que si me había quedado con ese libro debería de ser porque de niño lo adoraba. Las ilustraciones, nomás abrir el libro, asaltaron esa parte del olvido (¿del recuerdo?) que uno carga en su débil memoria sin saber, sin ser consciente.

Sí hoy día me preguntaran cuál es mi primer recuerdo de un libro, me gustaría decir que es un recuerdo como este: esa forma del olvido que se deshace apenas uno vuelve a abrir uno de los libros que habitaron su infancia.

4 thoughts on “Un viaje alrededor del niño, del libro, del mundo

  1. Ah, gracias por los amables comentarios, ante todo.
    Y segundo, me pongo en campaña por estas tierras germanas para averiguar más de este libro, por supuesto. Y sabés qué? yo lo compré de grande, en una visita a Montevideo, por ahí por los puestitos de viejo de Tristán Narvaja, hace unos años. Ni sabía qué era, pero me llamó la atención de inmediato. Las vueltas de la vida que ahora estemos hablando de estos viajes durante un viaje…

    • Averigüe, Natalia, averigüe. Acá sospechamos que ese libro quedó olvidado porque es políticamente incorrecto, no obstante ser un bello libro. Saludos, y que sigas viajando-estudiando lindo.

  2. Este libro, La hormiguita viajera , fue un viaje maravilloso de la imaginación durante mi niñez , no sé donde esta ese libro , me encantaría volverlo a tener en mis manos.

  3. Pingback: 200 | Garabatos y Ringorrangos

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