«En las nubes» o mejor dicho «The Daydreamer»

Me gustan esos libros para los que es difícil determinar quién es el público apropiado para su lectura: ¿niños, mujeres, adultos?

Hace cuatro años leí «En las nubes», de Ian McEwan, y lo disfruté sin pararme a pensar si estaba destinado a mí, o sea, a mi edad de lector. Lo leí porque me lo había recomendado un amigo, que me dijo: Tomá, este libro es para vos.

Me gustó leerlo y, más aún, ese libro influyó en mi escritura. Junto con «El limonero real» (de Juan José Saer), «Tres muescas en mi carabina» (de Carlos María Domínguez) y «Mascaró. El cazador americano» (de Haroldo Conti), así entreverados, sin mucho que ver entre sí, me dieron pistas para saber por dónde podía ir una historia que tenía atragantada y que terminó en un cuento: «El secreto de los Greenwall».

Y ahora estaba repasando ese libro de McEwan y me puse a buscarlo en la web para compartir con una colega. No encontré la versión en español, que edita Anagrama, pero sí encontré la versión en inglés, que lleva por título «The Daydreamer». Me llevé la sorpresa de ver que la versión inglesa está ilustrada por el mismísimo Anthony Browne, como para redondear una joyita de libro.

El libro está estructurado en siete capítulos y una introducción. Los capítulos se pueden leer como historias independientes, cuentos para ser leídos antes de ir a dormir. La introducción lleva por título «Peter Fortune», que es el nombre del personaje que hilvana las otras siete historias. Un personaje que no puede comprender que quiere decir eso de ser un niño difícil.

"Thomas Fortune se subió al sillón y Peter siguió sumido en sus pensamientos..."

Y el hilo conductor del libro (¿una novela?) es, justamente, cómo evolucionan las fantasías de Peter en su tránsito, historia tras historia (Las muñecas, El gato, La crema disolvente, El matón, El ladrón, El bebé), hasta la última (El adulto), en la que su imaginación lo induce a creer que es un adulto, pues se ha sentido atraído por una chica.

"Y empezó a correr hacia la orilla del agua. Se sintió hábil y ligero saltando sobre la arena..."

¿Un adulto? Bueno, quizás Peter solo esté imaginando las formas de las edades, la infancia, la adultez, sin dejar por ello de sentirse «en las nubes». Quizás Peter solo se esté preparando para escribir historias que nunca sabrá muy bien para qué edades se adecuarán mejor. Como decía al principio, esas historias que a mí me gusta leer.

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2 thoughts on “«En las nubes» o mejor dicho «The Daydreamer»

  1. Hola: Escribo desde Buenos Aires. Después de leer el comentario de “En las nubes” fui a comprar el libro para compartirlo con mis hijas gemelas de 10 años. Lo vamos leyendo de a poco antes de dormir y lo estamos disfrutando enormemente. ¡Muchas gracias por este regalo!
    Soledad

  2. Hola, Soledad:
    Esa es la mejor forma de leer con los niños/as, antes de dormir, como para que la historia quede horadando la imaginación mientras el sueño va llegando.
    Me alegro que te haya servido la recomendación y que tus hijas y tú estén disfrutando ese libro, que es una maravilla de McEwan.
    Ah, y gracias por dejar tu comentario, que al fin y al cabo me refuerza en la idea de que publicar estas cosas, a la corta o a la larga, sirven para algo y para alguien.
    Un abrazo desde Montevideo.

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