Los mitos y los cuentos: las peleas de los dioses

Al principio, seguramente, era sólo una danza, un leve o violento movimiento que ponía cuerpo a un ritual, o los gérmenes de un rito religioso. Allí se integraban los pueblos, casi mudos, completamente ágrafos, para dar cuenta de algún aspecto del mundo que les resultaba inexplicable. Hablo de los mitos.

Si aceptáramos por un momento que la verdad es la adecuación entre la cosa y el intelecto, entonces podríamos pensar que el mito tenía ahí su forma de verdad: una adecuación entre la fantasmal mimesis de lo representado —en la brutalidad de la incomprensión— y el asunto del cual se debía dar cuenta: el día y la noche, el sol y la luna, la tierra y el cielo, la caza, la pesca, el alimento, la tormenta, el invierno, la vida y la muerte.

Milenios transcurrieron entre aquellas formas míticas de la representación, trasladadas de generación a generación, y sus posteriores relatos. Fue el pasaje de la prehistoria a la historia. Lo que nos llega a nosotros es el relato, la leyenda, el poema, el cuento. Resuena allí la mitología, pero como cosa ya traducida, ya filtrada y vuelta a filtrar por la palabra.

Así y todo, cada vez que un niño vuelve pensar los asuntos primigenios, el mito revive. Es un sacudón, un temblor, que acompaña la inquietud expresada en la pregunta de por qué. Pregunta que se formula antes incluso de ser formulada. En ese momento, la palabra acude a salvar el hiato, acude a calmar la sinrazón, acude.

También puede acudir el cuento, el poema, la leyenda y el relato. Echar mano, entonces, de las mitologías sigue siendo un goce: para el niño que pregunta y para el adulto que ofrece una respuesta ambigua. Una respuesta tan ambigua como la relación entre los mitos antiguos y la racionalidad moderna. Y es que aún hoy seguimos intentando descifrar las peleas de los dioses. Aún hoy seguimos contándolas, incluso sin llegar a saber bien por qué. Aún hoy seguimos sientiendo aquel temblor.

«Las peleas de los dioses». Relato de Graciela Montes. Dibujos de Liliana Menéndez. Edición de Gramón-Colhue. Colección, La mar de cuentos.

About these ads

Comenta aquí

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s